• Jaqueline Molina

Un Centavo Y Muchos Sueños Que Cumplir




Quien lo diría, un día después de recibir mi pago por largas horas de trabajo, tan sólo tengo en mi bolsillo un centavo y muchos sueños para cumplir. Quiero renunciar e independizarme, emprender un negocio propio y sentirme libre de horarios y reglas para cumplir; pero es tan difícil cuando gasté toda mi quincena y aún me faltan cuentas para pagar.


Eso me dijo un amigo una tarde de enero, y yo pensé, estoy igual. ¿Será que el gobierno tiene la culpa?, ¿los costos de vida muy altos? Pensábamos en culpar a cualquiera que pasara cerca de nosotros, sin embargo, realicé después de algunos días que si organizaba un poco mejor mis gastos, quizás tendré cinco centavos más después de la quincena y así al final de año tendré $1.20.


Esos $1.20 los invertiré comprando $1.00 de banano y calculo que me den seis y me quedará entonces de capital $0.20.  Luego podré vender esos bananos a mis compañeros de trabajo a $0.30 c/u,  ganaré $0.80 y volveré a invertir en cuatro manzanas de esas que venden en la cinco de mayo, la cinco de mayo es una zona muy transitada en mi país.


Y si vendo esas manzanas a $0.50 c/u ganaré $1.00 y si continúo ganado un $1.00 por día durante un mes, ganaré $30.00 y al final de año, con suerte, tendré una ganancia de $360.00 y luego me dije:


¿Y si camino al trabajo durante unos días? ¿Que tal si comienzo mi negocio en una semana?, eso mismo le dije a mi amigo y él me respondió:


“En mi oficina nadie me comprará bananos”.


Alguna veces, perdemos la oportunidad de comenzar un gran proyecto, porque preferimos quedarnos quejándonos un poco más. Confieso que ese amigo era mi mente y quien tuvo la gran idea, mi corazón.

Escucha más a menudo y arriesga hasta tu único centavo y confía en que todo saldrá bien.