5 de Julio 2019 - Nuestra Actitud Transforma Vidas



Escribo esto desde mi hogar, son las 12:51 a.m. Hay tres abanicos refrescandonos y mi hermosa esposa de 25 años con su pijama de flores de colores, y tela roja me acompaña. 


Una suave música de Yanni, nos prepara el ambiente perfecto para dormir. Escribo estas palabras luego de nuestros meses más difíciles como pareja financieramente hablando, pero seguimos siendo soñadores. 


Mi esposa desde el celular curiosea fotos 360° de Mykonos. 

Quiero escribir estas palabras para núnca olvidar aquel Junio de 2019, 3 meses después de nuestra boda, donde llegamos al fondo financiero. 


Grupo Ideas acababa de cumplir 3 años de fundada y acababa de cumplir 1 año de renunciar de Mallol Arquitectos. Para ese momento tenía 6 tarjetas de crédito con una deuda que llegaba a los 14 000$ solo en las tarjetas, y cada una de ellas estaban sobregiradas. Me dí cuenta que para inicios de Julio tendría que pagar 2000$ solo en pagos atrasados y sobregiros para ponerlas al día. 


El celular de mi esposa y el mío fueron cortados, más bien suspendidos por falta de pago, al igual que el Internet. Nuestros seguros de vida tenían 2 letras de atraso y la hipoteca también. Para mi suerte a los bancos les costaba localizarme porque mi plan de celular no aceptaba llamadas una vez te cortaban los servicios. Mi oficina tenía una letra atrasada de aproximadamente 750$ y aparte tenía para esos momentos otros 2000$ adicionales en pagos atrasados. La situación era todo un desastre. 


La verdad es que había perdido la fe en mi emprendimiento y en mi capacidad para hacer negocios. Comencé a buscar trabajo. Recuerdo que fui a 2 entrevistas, una peor que la otra y mandé más de 30 solicitudes de empleo. 


Pensé en mudarme de país e ir a Colombia, Canadá o alquilar la casa. Pensé en cerrar la oficina, y otras ideas adicionales para ahorrar dinero. 

Mi cabeza se encontraba constantemente haciendo cálculos, sumando y restando para ver hasta qué día podíamos estirar los últimos dólares que teníamos, y no eran muchos. 


"Recuerdo que un día de aquel Junio fui a recargar mi tarjeta del bus con 60 centavos en monedas de 1 centavo, no se imaginan la cara de burla y sorpresa con la que me miró la muchacha de las recargas. Me miró y me dijo: Aquí no aceptamos eso; con la mirada más seria que pude poner le devolví la mirada y le dije: Esta es una moneda de curso legal en el país, dame una razón por la cual no la puedas aceptar. No contesto más. "


En este mismo período fui múltiples veces caminando a las oficinas de mis clientes, con una muda de ropa en mi maleta, y me cambiaba las zapatillas por zapatos en algún Mcdonald's, a veces me mojaba por la lluvia. 


Confieso que en ocasiones sentía que perdía la fuerza, pero de alguna manera se mantenía viva, aunque pequeña, esa llama que alimentaba mis sueños. 


Pasaron unos días, y llegó el momento que mi esposa, pero principalmente yo temíamos, se nos acabó el dinero. Y el problema no era solo el dinero, se nos empezó a acabar la comida también. 


Durante dos fines de semana seguidos, fuimos a "visitar a mis padres" y nos quedamos dos días seguidos en casa de ellos, con la excusa de que los extrañabamos, que no era mentira, pero adicional era porque se nos estaba acabando la comida de la alacena, e ir allá nos aseguraba algunos días adicionales de menesteres. 


Mi esposa y yo, estábamos irritados y muy sensibles. Y en ocasiones peleamos por tonterías. Recuerdo que algunos días recolectaba unos 50 centavos y era capaz entonces de irme en bus a la oficina de Grupo Ideas, los días que no conseguía dinero trabajamos desde casa. Los días que conseguía algo de dinero solo nos alcanzaba para que uno de los dos fuera a la oficina, recuerdo que dejamos de ir en ese tiempo por dos semanas a la oficina. 


En esos días mi esposa despertó aún más su creatividad culinaria, y se inventaba todo tipo de Platillos con aquello que encontraba en la nevera y la alacena. En ocasiones hizo pasta, arroz con algún acompañamiento, sopas y todo siempre muy delicioso como siempre. Desayunamos muchas arepas, con una bolsa de harina pan que teníamos guardada. 


Pero eran momentos muy difíciles para nosotros, y más porque estábamos recién casados. En esos días me sumí mucho en una negatividad terrible porque no encontraba salida a la situación que vivíamos, y mi esposa aunque dice que siempre mantuvo la esperanza, se que en ocasiones la negatividad la afectaba a ella también. 

"ESTE ES EL ÚLTIMO DÍA DE ESCASEZ EN ESTE HOGAR" 

Y entonces algo cambió de repente en la última semana de Junio. NUESTRA ACTITUD con respecto a todo aquello que estábamos enfrentando. 

Era el último lunes del mes de Junio, y mi esposa comenzó a manifestar nuevamente su Fé, y comenzó a pedir con todas sus fuerzas que nuestra realidad cambiará y declaró "ESTE ES EL ÚLTIMO DÍA DE ESCASEZ EN ESTE HOGAR" 


Muy alineado a la declaración poderosa de mi esposa aquel lunes, sucedió el fin de semana anterior algo maravilloso, que en el momento no relacione en su totalidad con la situación que vivíamos. 

El fin del 22 de Junio de 2019, fuimos junto a mis padres a nuestra finca en la Provincia de Colón, en un lugar llamado Boquerón. 

Las Oportunidades deben ser atrapadas como se atrapa una mariposa en el Bosque.

Al llegar ese día nos sorprendió mucho la cantidad de mariposas que vimos. Cerca de nuestra casa de campo habían muchas mariposas volando de un lado a otro, me le acerque a una de ellas que estaba solita y salió volando. Y recordé en ese momento una conferencia a la que había ido hace poco donde me dijeron algo como:


"Las Oportunidades deben ser atrapadas como se atrapa una mariposa en el Bosque: algunos novatos creen que las mariposas deben ser atrapadas persiguiendolas desesperadamente con una red, pero aquellos que saben un poco más y son más sabios entienden que la forma más sencilla de atrapar una mariposa es abriendo tus manos grandemente, con calma, y entonces acercarte a ellas hasta que aquella mariposa que quieres atrapar se pose suavemente en ti"


Exactamente eso hice, levanté mis manos, me acerque lentamente y esa mariposa dejó de huir y se posó en mis manos. Luego me fui con ella, se la mostré a mi esposa y a mi madre. Le compartí a mi esposa la mariposa que había atrapado y la coloquen en sus manos, y fue en sus manos donde más tiempo se reposo. Ella le dio las gracias a aquella mariposa en silencio, por permitirle admirar su belleza, y presintió que todo mejoraría. 


Y retomando aquel lunes en que mi esposa declaró nuestro último día de escasez. Ella empezó a organizar todo nuestro hogar, empezó a deshacerse de cosas inútiles que nos ocupaban espacio. Limpio nuestra nevera e hizo campo para que llegasen cosas nuevas a nuestra nevera vacia. Y así sucedió. 


Fue su fé la que me hizo recuperar la mía, y las cosas empezaron a transformarse en nuestras vidas, lentamente al principio pero de una manera maravillosa e increíble en las siguientes semanas. 


En esos días también, tuve una sesión con Carlos Reynaldo, Business Mastery Strategist de Tonny Robbins, y le pregunte sobre lo que estaba pasando en mi vida y en mi negocio y me dijo:


"Si vuelves a trabajar para alguien en estos momentos, será muy dañino para tu negocio, y tu forma de pensar de empresario que has ido desarrollando se veré afectada, y lo quieras o no volverás a pensar como un empleado, y entonces te costará mucho más retomar tu camino más adelante." Sus palabras quedaron grabadas en mi mente.

Luego de aquel lunes, al día siguiente el primo de mi esposa trajo una canasta llena de comida, y ropa nueva para ella. Y se empezó a manifestar aquello que el día anterior había visualizando en su mente con tanta fuerza. 

En los siguientes 7 días, antes de fin de mes recibimos casi 10 000$ dólares en cuentas por cobrar de nuestro negocio. 


Siempre es posible cambiar NUESTRA ACTITUD, NUESTROS PENSAMIENTOS, TOMAR ACCIÓN Y LEVANTAR NUESTRA FÉ.

El camino del emprendedor nos es nada fácil, pero es un camino de gran abundancia si persiste lo suficiente. Es un camino con el potencial de llenar tu espíritu. 

Y recordemos en ocasiones cuando el camino se torne oscuro, y parece no haber salida. Siempre es posible cambiar NUESTRA ACTITUD, NUESTROS PENSAMIENTOS, TOMAR ACCIÓN Y LEVANTAR NUESTRA FÉ.


Si hacemos esto, las cosas cambiaran, y llegarán caminos abundantes, más grandes de lo que puedas imaginar. 

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